Los residentes de Mission Beach llevan meses denunciando fiestas clandestinas que se realizan en propiedades de Airbnb sin ningún control. Los eventos, que hasta cobran entrada, generan peleas, basura y música hasta las 4am. Las autoridades admiten que no tienen suficiente personal para controlarlo. Mientras tanto, los organizadores siguen ganando miles de dólares por noche sin consecuencias.