Un reconocido promotor de eventos latinos en San Diego vendió tickets por más de 50 mil dólares para un concierto masivo que nunca ocurrió. Cuando llegó el día del evento, el lugar estaba cerrado y el promotor había desactivado todos sus perfiles en redes sociales. La policía dice que es un asunto civil. Las víctimas, muchas de ellas inmigrantes que ahorraron meses para ir al evento, están desesperadas.