Una influencer de San Diego conocida por documentar la vida nocturna de lujo en la ciudad fue expuesta por múltiples asistentes a sus eventos. Las fotos mostraban glamour pero la realidad era muy diferente: servicio deplorable, espacios sobrepoblados y bebidas adulteradas. Sus seguidores la defienden a ciegas mientras los afectados publican evidencia devastadora. El debate sobre la autenticidad de los influencers de nightlife explota en redes.