La carismática dueña de uno de los bares más queridos de Little Italy fue arrestada esta semana acusada de evadir impuestos y defraudar a sus propios empleados por años. La comunidad está en shock porque siempre la consideraron un pilar del barrio. Sus trabajadores, varios de ellos inmigrantes sin documentos, dicen que nunca recibieron el pago completo de sus horas extra. El caso destapa la hipocresía detrás de muchos negocios 'de comunidad'.