Una modelo e influencer de San Diego que se presentaba como 'coach de vida' y 'experta en bienestar' vendió retiros en la playa de Encinitas por $1,500 por persona. Doscientas personas pagaron y llegaron a encontrar un local cerrado y sin ella. La investigación revela que no tenía ninguna certificación y que su vida de lujo mostrada en Instagram era financiada por las estafas. El caso se convierte en símbolo de la industria del 'wellness' sin regulación.