Críticos de la cultura nocturna de San Diego señalan que en los últimos años la ciudad ha copiado descaradamente el modelo de Miami: open format, botellas de $3000, DJ shows con pirotecnia, todo sin el calor humano y la autenticidad que tiene Miami. Los promotores de Miami que vienen a trabajar a San Diego dicen que es un mercado sin identidad propia. Los defensores de San Diego dicen que la ciudad está creando algo nuevo. ¿Quién tiene razón?