Belmont Park, el histórico parque de diversiones en Mission Beach, está en el centro de una batalla entre inversores que quieren convertirlo en un complejo de condominios de lujo y la comunidad que lo considera patrimonio cultural. Los documentos filtrados muestran que el alcalde tiene reuniones privadas con los inversores. Los activistas acusan corrupción. Decenas de miles firman una petición para proteger el parque. El destino de un símbolo de San Diego está en juego.