Cientos de fans que pagaron entre $80 y $200 para ver a un reggaetonero famoso en un club de San Diego se encontraron con que el artista no apareció y en su lugar mandó a un familiar que nadie conocía. La excusa fue 'problemas de salud' que sus redes sociales desmintieron mostrándolo en una fiesta en Miami esa misma noche. El promotor local se niega a dar reembolsos. Los fans inician acciones legales colectivas. Un escándalo que sacude al mundo del entretenimiento latino.