Los dueños de clubs nocturnos de San Diego se organizan para denunciar que los precios dinámicos de Uber y Lyft en las madrugadas del fin de semana alejan a sus clientes. Los viajes que deberían costar $15 llegan a costar $80 a las 2am, haciendo que muchas personas decidan no salir. Las apps responden que el precio refleja la demanda. Los clubs proponen un acuerdo de precios fijos. Los conductores dicen que ellos también necesitan ganar. Un conflicto sin solución fácil.