Ocean Beach es el último bastión de la contracultura en San Diego: hippies, punks, surfers y artistas coexisten en un barrio que rechaza activamente el aburguesamiento. Pero los desarrolladores inmobiliarios orbitan cada vez más cerca. Los activistas locales han logrado bloquear varios proyectos de lujo. Los jóvenes que llegaron hace 20 años y construyeron la comunidad ahora no pueden pagar el alquiler. ¿Puede un barrio mantenerse auténtico en la ciudad más cara de California?