Cada primavera, cuando Las Vegas comienza a contratar para la temporada de verano, San Diego pierde a varios de sus DJs más talentosos que se van a ganar tres o cuatro veces más en los mega-clubs del desierto. La escena de San Diego lleva años sin poder retener a sus mejores artistas. Los clubs locales argumentan que no pueden competir con los salarios de Las Vegas. Los DJs dicen que no tienen alternativa. ¿Es posible construir una escena musical sostenible en San Diego?