Torrey Pines State Natural Reserve tiene una de las costas más espectaculares de California. También tiene tarifas de parqueo que duplican a cualquier otra playa pública del estado, horarios de acceso restrictivos y ausencia total de transporte público que la alcance. El resultado efectivo es una playa que solo visitan quienes tienen auto y pueden pagar. Los activistas de justicia ambiental llevan años argumentando que el diseño del acceso es deliberadamente excluyente por clase social.