Un análisis comparativo de precios en bares y clubs de las principales ciudades de California muestra que San Diego tiene los precios de bebidas alcohólicas más altos del estado. $12 por una cerveza doméstica, $18 por un cocktail básico, $25 por una copa de vino mediocre. Los consumidores dicen estar hartos pero siguen pagando. Los economistas explican que la falta de competencia, los altos costos operativos y una cultura de resignación del consumidor crean las condiciones para esta explotación silenciosa.