La Jolla Cove tiene una de las colonias de focas más fotografiadas del mundo. También es epicentro de un debate que lleva décadas: las focas han colonizado las principales rocas de la cala, el olor es insoportable y las áreas humanas se reducen año tras año. Los activistas de vida silvestre quieren más protección para las focas. Los residentes y turistas que pagan fortunas para estar cerca dicen que sus derechos también importan. Las autoridades locales no saben qué hacer. El debate es eterno.