Uno de los bares de cervezas artesanales más premiados y queridos de San Diego fue confiscado por las autoridades federales después de descubrir que uno de sus cofundadores usaba el negocio para lavar dinero del narcotráfico. Los empleados, que no sabían nada, perdieron sus trabajos de un día para otro. Los clientes habituales están en shock. El caso destapa cómo negocios del sector de entretenimiento son objetivos ideales para el lavado de dinero por la cantidad de efectivo que manejan.