Atraídos por el buzz en redes sociales alrededor de un DJ adolescente prodigio, los dueños de un club del Gaslamp lo contrataron sin hacer la verificación de edad básica. El chico tenía 16 años. Cuando la verdad salió a la luz, el club fue multado y perdió su licencia temporalmente. Pero la historia tiene una dimensión más oscura: el joven dice que fue expuesto a ambientes y situaciones completamente inapropiadas para su edad durante los meses que trabajó allí. Sus padres anuncian acciones legales.