La Banda Costera, un conjunto de cumbia muy querido en la comunidad latina de San Diego, aceptó tocar en un evento de campaña política local. Los seguidores que no comparten esa afiliación política organizaron un boicot que canceló cuatro de sus próximas presentaciones. La banda se disculpa pero dice que solo quería cobrar por su trabajo. La pregunta que divide a la comunidad: ¿tienen los artistas derecho a tocar en cualquier evento sin consecuencias políticas? ¿O tienen responsabilidad sobre quién los contrata?