Un informe de accesibilidad urbana clasifica a San Diego como la ciudad de California con peor conectividad de transporte público hacia sus playas. Playas como Torrey Pines, La Jolla Shores y Coronado son prácticamente inaccesibles sin auto propio. En una región donde el 40% de los residentes no tiene acceso regular a un vehículo, esto significa que las mejores playas solo están disponibles para quienes tienen recursos. Una injusticia espacial que el gobierno local ha ignorado sistemáticamente durante décadas.