Comer saludable no debería ser un lujo, y un equipo de investigadores bilingües de San Diego State University está trabajando para demostrarlo con un programa diseñado desde y para la comunidad hispana.

El problema: el corazón de nuestra comunidad
Las enfermedades cardiovasculares afectan de manera desproporcionada a la población hispana y latina. La profesora Amanda McClain, del departamento de Ciencias del Ejercicio y la Nutrición de SDSU, lidera un proyecto que ataca el problema desde la raíz: el acceso a alimentos nutritivos y las decisiones de compra y cocina del día a día.
En lugar de imponer una dieta genérica, el equipo está adaptando un programa con base científica a la cultura alimentaria latina: los ingredientes que usamos, cómo cocinamos y cuánto podemos gastar.
Investigación con sabor a casa
Lo más valioso del proyecto es su método. Estudiantes investigadores bilingües —como la recién graduada Ashley Diaz Mendez, originaria de Tijuana— conversan directamente con pacientes hispanos y latinos en una clínica federal del sureste del condado de San Diego sobre sus hábitos de compra y cocina.
Diaz Mendez llevó la investigación un paso más allá: platicó con sus propias abuelas sobre cocina saludable para inspirar el programa. Esa mezcla de ciencia y tradición familiar es justo lo que hace que una recomendación nutricional funcione en la vida real y no solo en el papel.
El equipo incluso hizo las compras junto a los participantes en Northgate Market, entendiendo de primera mano qué se compra, cuánto cuesta y dónde están las oportunidades de elegir mejor sin pagar más.
Para Diaz Mendez, el proyecto fue también personal: le dio un lugar donde sentirse en casa en la universidad como estudiante bilingüe y bicultural, y reafirmó su meta de convertirse en dietista pediátrica. Hoy cursa su maestría en dietética.
Qué sigue
Los pacientes de la clínica podrán probar el programa adaptado, que facilita decisiones de compra conscientes del presupuesto y equilibradas nutricionalmente. El proyecto cuenta con el apoyo del programa de investigación de pregrado de SDSU (SURP).
5 consejos prácticos que deja el proyecto
- Compra de temporada: las frutas y verduras de temporada cuestan menos y saben mejor.
- Planifica antes de ir al mercado: una lista evita compras impulsivas y desperdicio.
- Cocina en casa lo más posible: controlas los ingredientes, la sal y el aceite.
- No le temas a los congelados: verduras y frutas congeladas conservan sus nutrientes y duran más.
- Rescata las recetas de la abuela: frijoles, caldos y guisos caseros son nutritivos y económicos; solo ajusta la sal y la grasa.
La salud de nuestra comunidad se construye en la cocina y en el carrito del súper. Este proyecto lo entiende —y habla nuestro idioma.
Video: boletín ilustrativo generado con IA.
Fotos: Shixart1985 / Wikimedia Commons (CC BY 2.0); OnlyJanz / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
